“África y yo”

17 02 2009

Comparto con ustedes este artículo de Juan García Luján en el que explica, de forma parabólica, la situación que se vive en África y las causas por las que se embarcan con rumbo “al paraíso”. Lo que pasa es que el supuesto paraíso no existe.

Yo soy todo un señor civilizado, que además he invertido dinero en su país en una empresa de exportación de café, que además les vendo armas a plazos para que ustedes resuelvan sus peleas, que además siempre guardo unos céntimos para cooperación internacional. Usted pone los muertos, yo pongo la codicia. Usted es África, yo soy Europa. Usted debe estarme agradecido.

“África y yo”… vale la pena reflexionar sobre por qué pasan las tragedias, porque cada día muere gente en el mar con el único, lícito y común objetivo de tener una vida mejor.





Día de luto: La tragedia vuelve a las costas Canarias

16 02 2009
Acfi Press

Momento del rescate de uno de los cuerpos. Fuente: Acfi Press

La inmigración vuelve a mostrar su lado más duro, más doloroso, más trágico. Todos conocerán ya la noticia21 personas perdieron la vida ayer a pocos metros de la costa de Lanzarote. Cuando quedaba muy poco para tocar el sueño…la patera volcó y el sueño se conviertió en tragedia.

A lo mejor se llamaba Fátima, no lo sé, estaba embarzada de ocho meses. Le dijeron que si daba a luz en España conseguiría los papeles. Lo dudó mucho, sabía que la travesía podía ser perjudicial para el bebé que tenía en su seno. Finalemente pensó: “allí tendrá un futuro mejor”. No sabía que no habría futuro para ambos.

A lo mejor se llamaba Alí, no lo sé, era un niño, de unos doce años. Le dijeron que si llegaba a Canarias conseguiría los papeles, conseguiría trabajo y le podría mandar dinero a sus padres. Él había visto en la televisión que en Europa todo el mundo tenía coche, ropa y calzado de marca, grandes televisiones de plasma…él quería tenero todo eso también. No lo dudó y se subió a la patera. Nunca llegará a tener nada de lo que soñaba.

Ahora, nosotros, discutiremos quién tiene la culpa. Una vez más, los políticos se tirarán la pelota unos a otros. Mientras tanto, ellos, nuestros hermanos, vecinos, siguen muriendo.